El taller propone abordar el género epistolar como una herramienta para construir memoria y como un dispositivo narrativo dentro del archivo familiar, ya sea audiovisual, escrito o sonoro. Se plantea la familia no solo desde los vínculos de sangre, sino como una red de relaciones elegidas: amistades, comunidades y formas de cuidado.
A partir del análisis colectivo, se invita a reflexionar sobre la correspondencia como práctica cotidiana, como registro, como documento histórico y como espacio atravesado por lo afectivo y lo político. A lo largo del taller se trabajará con cartas de escritoras, cineastas y artistas que han hecho del intercambio epistolar un lugar de pensamiento y creación. Se explorará cómo la carta puede transformarse en un ensayo, película, diario íntimo o archivo vivo, en un laboratorio que combinará reflexión y práctica a partir de materiales propios.